el espacio de la responsabilidad, delgada franja

Un momento revelador –hay varios— en el libro de conversaciones de Pierre Mendès-France en 1974. Este político francés de centro izquierda –cuando “centro izquierda” no significaba “derecha no demasiado extrema”, como es el caso hoy en día–, que ya fue joven ministro con el Frente Popular de Léon Blum, que encarnaba como pocos los valores de la inteligencia, la tenacidad, la veracidad y la búsqueda del bien común –qué nostalgia siente uno cuando lee los buenos libros políticos de los años sesenta o setenta del siglo XX–, este Mendès-France dice, refiriéndose al conflicto palestino-israelí –pero la reflexión es de alcance general–: “Nuestra responsabilidad no se extiende durante siglos. Trabajamos para nuestra generación y la siguiente, quizás un poco más, si somos muy ambiciosos…”[1]

Políticos como él trataban de trabajar realmente para tres generaciones… Qué desconsuelo al considerar nuestra situación actual, en dos direcciones distintas. Por una parte, los politicastros que nos gobiernan, en esta nuestra vida común sometida a las reglas del marketing y el poder del dinero, padecen una miopía temporal alucinante: para ellos tres o cuatro años son el máximo horizonte temporal concebible, un capitidisminuido y risible largo plazo. Se reirán –en privado— si alguien les habla de responsabilidad hacia las siguientes dos generaciones. Por otra parte, la brutal capacidad de impacto de las sociedades industriales actuales, mediada por la tecnociencia, de hecho alarga nuestra responsabilidad objetiva mucho más allá de tres generaciones: el planeta, por ejemplo, tardaría cientos de miles de años en reponerse de un cambio climático descontrolado.

El espacio de la responsabilidad: la delgada franja entre la sobrerresponsabilización (y culpabilización) del individuo a la que empuja ese capitalismo transformador de todos los males sistémicos en problemas individuales, y la huida de la responsabilidad (el “miedo a la libertad”) con que tratamos de hacernos la vida más fácil.

(Aristóteles, presente en la asamblea, levantaría la mano y diría: yo ya os había hablado del mesotés, del término medio…)


[1] Pierre Mendès- France: Choisir –Une certaine idée de la gauche (conversations avec Jean Bothorel), Fayard, París 2007, p. 264 (primera ed. en Stock, 1974).

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